lunes, 30 de noviembre de 2009

De la directiva de servicios de Bolkenstein a la Ley Omnibus.

El dicho de que el tiempo vuela se hace real al observar la dificultad de adaptar la legislación estatal y autonómica a las directivas europeas. Parece que fue ayer cuando se puso en marcha esto del mercado único europeo, pero lo cierto es que ha sido mercado único para determinados sectores, principalmente industrial y agrícola. En el caso del sector servicios, el camino por recorrer es amplio, la bendita competencia no ha llegado a las actividades comprendidas en este sector y ello se refleja en los diferenciales de inflación y productividad que el sector servicios ha venido presentando en la última década frente a otros sectores industriales.

Para los economistas hablar de productividad, precios y competitividad nos es más sencillo que escribir sobre normativa, legislación y ordenanzas varias, pero eso es de lo que se trata con la directiva de servicios, intentar llevar a cabo una transposición idónea para que nuestra economía no se vea lastrada por unos servicios que carecen de la suficiente competitividad a nivel europeo y que el "tour de force" al que se enfrentan los aventurados emprendedores que desean iniciar una nueva actividad empresarial se vaya transformando en un agradable y sencillo paseo en bicicleta.

Parece que fue ayer, pero en el año 2003 ya me enfrenté a un trabajo de mejora de los procesos administrativos relacionados con la apertura de establecimientos, duplicidades, idas y venidas con los papeles, inspeccones, etc. Con la directiva de servicios, se persigue que en muchos casos pueda ser sustituida la autorización administrativa por una declaración responsable. En definitiva, que nos tocará afrontar de nuevo esta directiva y su prole normativa a nivel más cercano de la única forma que marcan los cánones. En mi caso le llamo mejora continua, es decir, ver como estamos, ver que nos marca la nueva normativa, ver dónde fallamos, ver cómo podemos solucionar los problemas, proponer las mejoras oportunas, marcar un plan de trabajo y , paciencia, compartir sesiones de trabajo con los compañeros (y compañeras), para en definitiva, llegar a una situación mejor de la de partida, y disminuir el "tour de force" al que se enfrentan las emprendedoras (y emprendedores).

Como si de una iluminación se tratara, me llega con fuerza la directiva de servicios hace unas semanas, he estado navegando contra marea, he encontrado materiales, diversos y todos que emanan del mismo lugar, me he enterado tarde de un curso que se organizó hace tiempo por otros que vieron la luz con un poco más de premura. En fin, a los que están por llegar aquí les dejo un enlace del inap con los materiales de los cursos realizados este año..... Ya os iré contando mis avances.

Un abrazo a mi amigo Willy.

1 comentario:

Guillermo dijo...

Que gran día, dos años y siete días me ha costado, pero al final ha llegado, el debut del Sr. Galiano. Persona capaz y solvente donde los halla (como diríamos los de contratación administrativa) que nos va dar sus opiniones sobre cómo adaptarse a la Directiva de Servicios y la Ley 17/2009 desde un Ayuntamiento potente, como economista y como apasionado de las herramientas de gestión que es, al margen de enfoques jurídicos, algo muy valioso.

Así que bienvenido a la "nube" como se le llama ahora a este "tinglao" y larga vida por la "nubes".